 | A eso de las dos de la tarde llegamos a la atracción principal. Era el mismísimo Angkor Wat. Una vista increíble atrajo nuestras miradas cuando cruzamos las puertas y vimos este magnífico palacio frente nuestro. Podemos reconocer los hechos y cómo son. Así que podemos observar un montón de cosas pero nunca vamos a entender, nunca sabremos por qué la flor es roja, qué llevó al pequeño animal a esa altura. Tuvimos mucha suerte de haber podido hacer todo el viaje en un solo día, recorriendo unos 1500 km. El pueblo resultó fantástico. Mucha gente joven, muchos bares y restaurantes y un ambiente excelente. |