 | Subimos al barco y dejamos el puerto. Comenzamos con un almuerzo que estuvo bastante bien. El barco navegó durante aproximadamente una hora hasta llegar a la zona de la bahía, que tiene más de mil islas. Caminamos por cascadas de agua y ríos, pero el agua era demasiado fría como para nadar. La caminata nos resultó cansadora, y estábamos en el valle, lo que significaba que habría que volver a subir. La subida fue difícil. Esa noche yo no me sentía bien, y decidimos quedarnos en la habitación. Mi esposa me trajo ensalada fresca. Estábamos muy cansados, por lo que decidimos que lo mejor era quedarnos y mirar una película. |