 | La gente del mercado sabía regatear el precio, y uno casi no tenía oportunidad de bajar los precios drásticamente. Compramos unas tazas para café expresso que estaban talladas y pintadas con pinturas locales. Podemos reconocer los hechos y cómo son. Así que podemos observar un montón de cosas pero nunca vamos a entender, nunca sabremos por qué la flor es roja, qué llevó al pequeño animal a esa altura. Al día siguiente, ya sentíamos que lo peor de las molestias debidas a la altura había pasado, por lo que decidimos tomar un bus local hasta el Valle Sagrado, un punto clave de los asentamientos de la civilización Inca. |