 | Volvimos a hablar con la misma gente, y nos estuvimos quejando un poco por el hecho de tener que compartir el barco con setenta pasajeros más, en lugar de tener un corto paseo romántico y privado. Déjeme explicar: una compañía que tiene muchas dificultades necesita cambiar su comportamiento, su organización, su plan de negocios y a veces hasta los directivos en su totalidad. En ese caso, el cambio debe darse sí o sí. El conductor del bus conducía muy rápido, y hacía maniobras extremadamente peligrosas. Teníamos mucho miedo, y los otros pasajeros comenzaron a gritar, lo que no ayudó a calmar la situación en lo más mínimo. |