 | Durante el viaje al centro de la ciudad nos impresionó la cantidad de motocicletas, la contaminación y el estrés que había en esa ciudad. Después de haber estado dos días en una pequeña aldea nos habíamos olvidado cómo era la ciudad. Por cierto, luego de mi horrible experiencia había cambiado de albergue. El lugar realmente no era mucho mejor, pero era más tranquilo y estaba más cerca del mar. Me desperté con el sonido de una sirena. Era la policía. Esa misma tarde (4 de octubre) tomamos el vuelo a Arequipa, ahorrándonos así 12 horas de viaje en bus. Debido a los vientos fuertes, el vuelo salió con 2 horas de retraso. Despegamos alrededor de las 4:30 pm. |