 | Visité otra suite más. Esta tenía cuarto de estar, una cocina, dos baños y una enorme habitación para dormir. La vista era excelente, daba a uno de los bulevares más impresionantes y grandes de Saigón. Por cierto, luego de mi horrible experiencia había cambiado de albergue. El lugar realmente no era mucho mejor, pero era más tranquilo y estaba más cerca del mar. Me desperté con el sonido de una sirena. Era la policía. Todos los taxistas nos recomendaron quedarnos en el hotel, ver la TV, evitar los esfuerzos físicos y beber mate para acostumbrarnos a la altura. Cometimos el error de no hacer caso de estos consejos. |