 | El barco se detuvo en el medio de varias islas de piedra caliza, y los pasajeros nadaron en medio del mar. Había varias docenas de otros barcos a nuestro alrededor, ya que esta zona es muy turística. Compartimos una cabina con una anciana pareja española. Comenzaron a divagar sobre España, su gobierno corrupto y la guerra civil. Ellos no deberían trabajar en Relaciones Públicas, publicidad o ventas. Por la tarde fuimos a visitar el Cerro Catedral, una montaña no muy lejos de la ciudad, a unos 30 minutos de viaje. Se puede escalar o subir con las aerosillas. Nos decidimos por esta segunda opción. |