 | El barco se detuvo en el medio de varias islas de piedra caliza, y los pasajeros nadaron en medio del mar. Había varias docenas de otros barcos a nuestro alrededor, ya que esta zona es muy turística. Me tuve que acostumbrar a manejar la motocicleta y estuve a punto de caerme algunas veces. Conduje por la calle principal y paré en varias aldeas pequeñas cercanas a la playa. Los lugareños era muy amables y serviciales. Pasamos el resto del tiempo comiendo en buenos restaurantes, haciendo compras, paseando y yendo a bares por la noche. Una de esas noches fuimos a cenar al barrio de Palermo. La cena fue muy agradable. |