 | Por suerte, la bahía estaba muy calma y el barco no se movía para nada, o al menos nosotros no lo sentíamos. Nos preparamos para la cena y subimos a cubierta, donde ya estaban sentados todos los demás. Estaba histérico, se había casado dos semanas antes y ya había perdido su primer alianza. ¿Hay algo que pueda causar más vergüenza? Además, toda la gente en el barco se enteró, lo que fue aún más vergonzante. Primero tomamos un bus regular hasta la frontera, que era básicamente un edificio vacío. Allí nos pasamos a un jeep, ya que el terreno es muy rocoso. En nuestro grupo éramos 4 chicas americanas y nosotros. |