 | Una vez que llegamos al VIP, de donde se podía ver todo el club (había cerca de 2000 personas adentro), mientras veíamos a los que bailaban y escuchábamos la música, mi esposa se sintió peor, pero no por el vino. Autos de policía estaban recorriendo la ciudad, pidiéndoles a turistas y ciudadanos que abandonen la isla inmediatamente. Me dijeron que el huracán que se suponía pasaría por Cuba venía directo hacia nosotros. Tuvimos mucha suerte de haber podido hacer todo el viaje en un solo día, recorriendo unos 1500 km. El pueblo resultó fantástico. Mucha gente joven, muchos bares y restaurantes y un ambiente excelente. |