 | Por suerte, la bahía estaba muy calma y el barco no se movía para nada, o al menos nosotros no lo sentíamos. Nos preparamos para la cena y subimos a cubierta, donde ya estaban sentados todos los demás. Tomamos café, jugamos a las cartas y esperamos a nuestro guía turístico. Habíamos reservado un tour con Handspan, así que confiábamos en que aparecería. Al final, el guía era una guía ‘ella,’no ‘él’. Nuestra estadía en Puerto Varas no fue nada especial, ya que el clima era horrible. Seguimos viaje a Bariloche ese mismo día. El trayecto en bus duró 6 horas, cruzando los Andes. Las vistas eran espectaculares. |