 | Nunca habíamos visto monos tan de cerca y parecía que querían jugar con nosotros. Tiramos bananas a los árboles, y los pequeños monitos las atrapaban elegantemente. Era realmente gracioso y novedoso para nosotros. Autos de policía estaban recorriendo la ciudad, pidiéndoles a turistas y ciudadanos que abandonen la isla inmediatamente. Me dijeron que el huracán que se suponía pasaría por Cuba venía directo hacia nosotros. Ya ni nos acordábamos que nuestro día había comenzado a las 7:30, 500 kilómetros más al norte. Ahora eran ya casi las 6pm y estábamos ansiosos por abordar el avión y acercarnos a nuestra destinación. |