 | Ya que Joseph está convencido del próximo éxito, el sugiere que dejemos la máquina en Canadá por otros dos meses (¡sin costo, por supuesto!). Creo que aprendieron muchísimo a través de su proyecto. Era una mujer muy agradable de 26 años, nativa de esa área, tenía un Inglés perfecto y se le podía entender perfectamente. Nos dijo que nos pongamos zapatos buenos y comenzamos a caminar hacia el valle. Después de un rato, pasó un camión. El conductor nos ofreció llevarnos en la parte de atrás. Nos subimos. Un poco más tarde estábamos de vuelta en el hotel, exhaustos y hambrientos. Hora de otra gran comida. |