 | Por suerte, la bahía estaba muy calma y el barco no se movía para nada, o al menos nosotros no lo sentíamos. Nos preparamos para la cena y subimos a cubierta, donde ya estaban sentados todos los demás. Fue una buena forma de comenzar el viaje. Un paseo en ferry a través del hermoso mar, una cerveza en la mano y una aventura desconocida por delante. Tuve que buscar un lugar donde dormir y visité algunos albergues. Nunca estuve allí, pero escuché que la vida nocturna es muy excitante. Voy a ir a Amsterdam el año próximo con mi tío. El regresará a su casa natal. Pienso ir a Alemania el año entrante, pero todavía no tengo idea. |