 | Nadar en mar abierto parecía refrescante y divertido, y algunos de nosotros nos zambullimos desde el techo del barco a las aguas profundas. Luego de otra colación, nos invitaron a los cuatro a una excursión en Kayak. Apenas me fui a acostar, una música a un volumen increíblemente alto comenzó a sonar desde la habitación justo debajo de la mía. La música era tan fuerte que no pude dormir a pesar de que estaba terriblemente cansado. Compramos un sándwich y estábamos buscando un taxi, pero las calles estaban tan llenas de gente que tuvimos que esperar cerca de una hora para poder encontrar uno vacío. Hasta tuvimos que caminar algunas cuadras para encontrar uno. |