 | Nadar en mar abierto parecía refrescante y divertido, y algunos de nosotros nos zambullimos desde el techo del barco a las aguas profundas. Luego de otra colación, nos invitaron a los cuatro a una excursión en Kayak. Llegué a la punta sur de la isla y visité el faro. También recuerdo haber visitado unas tortugas o cocodrilos que había cerca de allí. Yo no era la única persona que paseaba por la isla en motocicleta. Pasamos el resto del tiempo comiendo en buenos restaurantes, haciendo compras, paseando y yendo a bares por la noche. Una de esas noches fuimos a cenar al barrio de Palermo. La cena fue muy agradable. |