 | Temprano a la mañana, antes de ir al aeropuerto, fuimos a una agencia de viajes de la compañía aérea Vietnamita para evitar posibles problemas al entrar al país. Nos aseguraron que todo iba a estar bien. Empaqué mis pertenencias y fui a buscar a mi amiga. Le informé de la situación y dejamos la isla juntos. En el ferry me contó sobre las diferentes opciones para viajar que yo iba a tener desde allí. El pueblo del otro lado de la frontera se llama Arica. Inmediatamente se percibe la diferencia con Perú. Del lado chileno se ven cadenas de comidas rápidas, nombres de marca y tiendas modernas. |