 | Había todo tipo de gente sentada en el restaurante, locales y turistas extranjeros. Uno podía ver que la ciudad tenía algunos lugares modernos y que éste no era el Vietnam que nos habíamos imaginado. Empaqué mis pertenencias y fui a buscar a mi amiga. Le informé de la situación y dejamos la isla juntos. En el ferry me contó sobre las diferentes opciones para viajar que yo iba a tener desde allí. Desde allí, tomamos el bus hasta la entrada principal de las ruinas de Machu Picchu. Lamentamos mucho tener que tomar ese mismo tren de regreso más tarde ese mismo día, nos habría gustado pasar más tiempo allí. |