 | Así que le dejé una propina demasiado generosa. Es decir, tenía como sesenta o setenta años. De cualquier modo, dejamos el bote y nos embarcamos en uno más grande, que nos llevó a una comunidad escondida en el medio del delta. Empaqué mis pertenencias y fui a buscar a mi amiga. Le informé de la situación y dejamos la isla juntos. En el ferry me contó sobre las diferentes opciones para viajar que yo iba a tener desde allí. Muchas gracias por tu carta. Me complace anunciarte que he aprobado mis exámenes y que no veo la hora de comenzar el año próximo. Mientras tanto, tengo pensado viajar a Costa Rica y algunos otros lugares cercanos. |