 | Volvimos a hablar con la misma gente, y nos estuvimos quejando un poco por el hecho de tener que compartir el barco con setenta pasajeros más, en lugar de tener un corto paseo romántico y privado. Llamé al Hotel Hilton de La Habana y les pregunté si valía la pena ir, o si me recomendaban posponer mi llegada unos días. Su respuesta fue clara: No venga a menos que sea absolutamente necesario. Espero que nos podamos encontrar cuando vengas a Málaga, podremos pasar unos lindos momentos juntos. Yo puedo cocinar una rica comida Española. Te veo pronto. Espero que estés bien, espero tu email, pero debes estar ocupado. |