 | Volvimos a hablar con la misma gente, y nos estuvimos quejando un poco por el hecho de tener que compartir el barco con setenta pasajeros más, en lugar de tener un corto paseo romántico y privado. Por cierto, luego de mi horrible experiencia había cambiado de albergue. El lugar realmente no era mucho mejor, pero era más tranquilo y estaba más cerca del mar. Me desperté con el sonido de una sirena. Era la policía. Compramos un sándwich y estábamos buscando un taxi, pero las calles estaban tan llenas de gente que tuvimos que esperar cerca de una hora para poder encontrar uno vacío. Hasta tuvimos que caminar algunas cuadras para encontrar uno. |