 | Una vez que llegamos al VIP, de donde se podía ver todo el club (había cerca de 2000 personas adentro), mientras veíamos a los que bailaban y escuchábamos la música, mi esposa se sintió peor, pero no por el vino. Sólo un observador independiente podría juzgar a la naturaleza, por ejemplo Dios. En este poema el poder independiente es la bruja que cocina su sopa de naturaleza, ella sabe qué ingredientes necesita agregar. Al día siguiente, decidimos ir hasta el otro lado del altiplano, a Bolivia. No nos atrevimos a adentrarnos demasiado en Bolivia, pues todos nos dijeron que la infraestructura allí es muy mala. |