 | A eso de las dos de la tarde llegamos a la atracción principal. Era el mismísimo Angkor Wat. Una vista increíble atrajo nuestras miradas cuando cruzamos las puertas y vimos este magnífico palacio frente nuestro. Ella no podía acompañarme ya que se suponía que su vuelo a Israel saldría en menos de 48 horas. La ayudé a llevar su maleta a un albergue en Cancún y fuimos juntos al aeropuerto. Yo pospuse mi vuelo nuevamente. No pudimos ver nada fuera del bus. Dos horas después, a las 11pm, el bus nos dejó en nuestra destinación final, San Pedro. Tomamos nuestras mochilas y salimos del bus, que se alejó en la oscuridad de la noche. |