 | Fuimos hasta el hotel Rex, donde teníamos nuestras reservas con anticipación. Sin embargo, una vez allí, dos Americanos nos dijeron que tenían un cupón de una agencia de turismo y que el precio era como la mitad. Ella no podía acompañarme ya que se suponía que su vuelo a Israel saldría en menos de 48 horas. La ayudé a llevar su maleta a un albergue en Cancún y fuimos juntos al aeropuerto. Yo pospuse mi vuelo nuevamente. Este momento hizo que el vuelo y el retraso valieran la pena. Aunque pensábamos que nuestra estadía en Arequipa sería simplemente una parada en nuestro camino a Chile, resultó ser una ciudad encantadora. |