 | Para llegar hasta el lago oculto teníamos que remar por debajo de una cueva. Al otro lado de la cueva estábamos los cinco solos. El lago estaba rodeado de montañas de piedra caliza, cubiertas de árboles tropicales. Almorzamos, visitamos algunas tiendas, el mercada, la playa y volvimos. A la mañana siguiente nos despertamos muy temprano, salimos del hotel y fuimos hacia el puerto desde donde salía el ferry. Nuestro ferry salía a las diez. Pienso que hubiera sido lindo conocernos personalmente. ¿Prefieres enseñarles a adultos o a niños? Por supuesto, quiero aprender más Español, y yo te puedo ayudar a aprender más Alemán. Que tengas un buen día. |