 | Fuimos hasta el hotel Rex, donde teníamos nuestras reservas con anticipación. Sin embargo, una vez allí, dos Americanos nos dijeron que tenían un cupón de una agencia de turismo y que el precio era como la mitad. En este poema no hay movimiento, sólo es una foto de la vida, significa que es una foto, casi muerta, ya que no hay casi ningún movimiento. Y este es el motivo por el cual el poema parece ser relajante. Pasamos algunas horas en los alrededores de la Plaza de Armas, la plaza central de la ciudad, comiendo, haciendo compras y visitando monumentos. Un muchachito trató de vendernos chocolate peruano por un peso. |