 | Durante el viaje al centro de la ciudad nos impresionó la cantidad de motocicletas, la contaminación y el estrés que había en esa ciudad. Después de haber estado dos días en una pequeña aldea nos habíamos olvidado cómo era la ciudad. El poema da pistas de que habrá una cena de brutalidad. No podemos entender este acto de matar, el acto de dos pequeños animales, no entendemos el 'por qué' de la vida y no vemos el poder que nos conduce a todos. Arica no era nuestra destinación. Teníamos que ir hacia el sur, unos mil kilómetros, y no sabíamos todavía cómo viajaríamos: en bus, en avión o en tren. Consideramos las opciones y comenzamos a planear el itinerario. |