 | Fuimos hasta el hotel Rex, donde teníamos nuestras reservas con anticipación. Sin embargo, una vez allí, dos Americanos nos dijeron que tenían un cupón de una agencia de turismo y que el precio era como la mitad. El poema da pistas de que habrá una cena de brutalidad. No podemos entender este acto de matar, el acto de dos pequeños animales, no entendemos el 'por qué' de la vida y no vemos el poder que nos conduce a todos. El pueblo del otro lado de la frontera se llama Arica. Inmediatamente se percibe la diferencia con Perú. Del lado chileno se ven cadenas de comidas rápidas, nombres de marca y tiendas modernas. |