 | Valió la pena visitar el cementerio de la Recoleta, aunque por lo general no me gusta quedarme demasiado tiempo en este tipo de lugares. De allí seguimos hasta el mercado, pero nos pareció muy aburrido, y seguimos caminando. En este poema no hay movimiento, sólo es una foto de la vida, significa que es una foto, casi muerta, ya que no hay casi ningún movimiento. Y este es el motivo por el cual el poema parece ser relajante. A las 6 de la mañana nos levantamos y caminamos al Café Tamarin, de donde nos recogieron una hora después. Por el modo de conducir de nuestro chofer, nos dimos cuenta de que nuestra agencia de viajes era más profesional. |