 | Teníamos que tener cuidado de no caer al agua. Remamos aproximadamente una hora y nos cansamos bastante. Especialmente el otro hombre y mujer, que se veían devastados, al límite de sus capacidades físicas. Para ser honestos, no entendimos ni una palabra de lo que estaba diciendo, por que su Inglés era malísimo. O quizás el problema era su acento, muy difícil de entender. Para nosotros, estaba hablando en Chino. A la mañana siguiente ella se sentía mucho mejor, y decidimos tomar el bus a Puerto Varas, un pueblo pequeño cerca del volcán Osorno. El viaje duró unas 13 horas y atravesamos muchos paisajes, no muy interesantes. |