 | Teníamos que tener cuidado de no caer al agua. Remamos aproximadamente una hora y nos cansamos bastante. Especialmente el otro hombre y mujer, que se veían devastados, al límite de sus capacidades físicas. Pasamos el día entero sin hacer nada, sólo esperando el autobús nocturno que nos llevaría al área montañosa norte de Vietnam, cerca de la frontera con China. El tren salió alrededor de las diez de la noche. Nos despertamos muy temprano porque queríamos seguir viaje hacia Bariloche, en Argentina. Compramos algo de comer y nos sentamos junto al lago a comer un sandwich. Había tanta niebla que no se veía el volcán. |