 | Al llegar a la puerta, salteándonos la fila, empezamos a hablar con un hombre de Nueva York, y por casualidad descubrimos que tenía muy buenas conexiones con gente del club y nos podía ayudar a entrar. No vemos a la araña comer la polilla, sólo vemos una araña amarilla sentada en una flor roja sosteniendo una polilla marrón. Pero sabemos lo que va a ocurrir: habrá un cruel y feo acto de la naturaleza. Al mediodía seguimos hasta el Altiplano para visitar algunos lagos y volcanes. A 4000 metros sobre el nivel del mar, de pronto empezó a hacer mucho frío y todo nos empezó a dar vueltas. ¿Mal de altura? |