 | El hall de entrada, donde se verificaban los pasaportes, estaba renovado y tenía muchos avisos de productos de países occidentales. Cunado lo pasamos y buscamos nuestro equipaje, comenzamos a buscar una forma de llegar a la ciudad. No vemos a la araña comer la polilla, sólo vemos una araña amarilla sentada en una flor roja sosteniendo una polilla marrón. Pero sabemos lo que va a ocurrir: habrá un cruel y feo acto de la naturaleza. Nos entristeció un poco tener que dejar Perú tan pronto, pero teníamos que tomar el bus de las 7:30 que nos llevaría hasta la frontera con Chile. Chile y Argentina seguían siendo el destino principal de nuestro viaje. |