 | Había todo tipo de gente sentada en el restaurante, locales y turistas extranjeros. Uno podía ver que la ciudad tenía algunos lugares modernos y que éste no era el Vietnam que nos habíamos imaginado. No vemos a la araña comer la polilla, sólo vemos una araña amarilla sentada en una flor roja sosteniendo una polilla marrón. Pero sabemos lo que va a ocurrir: habrá un cruel y feo acto de la naturaleza. Al día siguiente, nos despertamos tarde y disfrutamos de un excelente desayuno en el Hotel Monarca. Luego fuimos a una agencia de viajes local para planificar la siguiente parte de nuestro viaje. |