 | Compramos unas sandalias que nos costaron dos dólares cada par. Luego visitamos los alrededores del mercado, donde muchos negocios vendían cuadros, esculturas y libros. Algunos de ellos eran muy hermosos. La utopía de Alemania no es muy distinta de la Utopía de otros países. La gente quiere ser rica, ser libre y ser feliz. Lo que Suiza tiene de especial es que a la gente no le importan las otras naciones. Después de una hora de vuelo y 1000 km más al sur, aterrizamos en Calama. Ya eran las 9pm y de noche. Todavía no estábamos en nuestro destino final, pero nos habíamos acercado mucho. Tomamos un taxi al centro de la ciudad. |