 | Fuimos hasta el hotel Rex, donde teníamos nuestras reservas con anticipación. Sin embargo, una vez allí, dos Americanos nos dijeron que tenían un cupón de una agencia de turismo y que el precio era como la mitad. La utopía de Alemania no es muy distinta de la Utopía de otros países. La gente quiere ser rica, ser libre y ser feliz. Lo que Suiza tiene de especial es que a la gente no le importan las otras naciones. Arica no era nuestra destinación. Teníamos que ir hacia el sur, unos mil kilómetros, y no sabíamos todavía cómo viajaríamos: en bus, en avión o en tren. Consideramos las opciones y comenzamos a planear el itinerario. |