 | No pudimos encontrar un buen hotel, así que nos quedamos con el que encontramos, en el centro del pueblo. Estábamos un poco molestos, pues habíamos olvidado las valijas en el taxi poco tiempo antes. No vemos a la araña comer la polilla, sólo vemos una araña amarilla sentada en una flor roja sosteniendo una polilla marrón. Pero sabemos lo que va a ocurrir: habrá un cruel y feo acto de la naturaleza. Acabo de escribir un artículo larguísimo para el blog, pero me llevó tanto tiempo que mi cuenta se desconectó. No tengo ganas de volver a escribirlo, así que pospongo el blog hasta la semana próxima. |