 | Los fans en el estadio eran mucho mejores que los fans europeos. La atmósfera era de puro fútbol, y la gente no paró de cantar durante los noventa minutos. Fuera del estadio había olor a Asado. No vemos a la araña comer la polilla, sólo vemos una araña amarilla sentada en una flor roja sosteniendo una polilla marrón. Pero sabemos lo que va a ocurrir: habrá un cruel y feo acto de la naturaleza. El mejor lugar para comer fue, en nuestra humilde opinión, el café Tamarin. La atmósfera era una de mochileros, pero con estilo. La gente estaba allí sentada con sus laptops y libros de guía de turismo. |