 | Empezó a gritar y a insultarnos a mi esposa y a mí, pero de todas formas no le dimos más dinero. Estoy convencido de que sabía perfectamente que no nos estaba llevando al hotel original, sino a uno falso. No vemos a la araña comer la polilla, sólo vemos una araña amarilla sentada en una flor roja sosteniendo una polilla marrón. Pero sabemos lo que va a ocurrir: habrá un cruel y feo acto de la naturaleza. Nuestro pescador paró el bote y su niña de nueve años abrió una caja con recuerdos, ropa y sombreros. Estábamos en el medio de un río, no íbamos a ningún lado y entonces tuvimos que empezar a comprar cosas. |