 | Regresamos antes del anochecer, ya que teníamos miedo de no encontrar nuestro barco en la oscuridad. Una vez de vuelta en el barco, decidimos nadar de noche en el océano abierto. Se acercaron algunas mujeres en botes pequeños. Compartimos una cabina con una anciana pareja española. Comenzaron a divagar sobre España, su gobierno corrupto y la guerra civil. Ellos no deberían trabajar en Relaciones Públicas, publicidad o ventas. Nos despertamos muy temprano porque queríamos seguir viaje hacia Bariloche, en Argentina. Compramos algo de comer y nos sentamos junto al lago a comer un sandwich. Había tanta niebla que no se veía el volcán. |