 | Le preguntó a la gente de la entrada si podíamos entrar nosotros y nuestros amigos Holandeses, y nos lo permitieron. Además, el hombre de Nueva York nos pagó la entrada, o nos consiguió entradas gratis. Nunca lo sabremos. El quiere decir que la paz y la brutalidad están muy conectadas. Por un lado está hablando de lo limpio, y en la siguiente línea está hablando de la poción de la bruja. Es bueno eso, ¿no es cierto? Al mediodía seguimos hasta el Altiplano para visitar algunos lagos y volcanes. A 4000 metros sobre el nivel del mar, de pronto empezó a hacer mucho frío y todo nos empezó a dar vueltas. ¿Mal de altura? |