 | Cuando llegamos al hotel Rex, recibimos otra impresión. La habitación tenía un terrible olor a cigarrillo e insistimos en cambiar de habitación. La siguiente habitación que nos dieron era una para no fumadores. El quiere decir que la paz y la brutalidad están muy conectadas. Por un lado está hablando de lo limpio, y en la siguiente línea está hablando de la poción de la bruja. Es bueno eso, ¿no es cierto? Pasamos algunas horas en los alrededores de la Plaza de Armas, la plaza central de la ciudad, comiendo, haciendo compras y visitando monumentos. Un muchachito trató de vendernos chocolate peruano por un peso. |