 | Nos sentimos un poco tontos y esperamos a que el agua se calentase. La caldera parecía no funcionar y comenzamos a ponernos de mal humor. Le pedimos al técnico que regrese y admitió que había cometido un error. El quiere decir que la paz y la brutalidad están muy conectadas. Por un lado está hablando de lo limpio, y en la siguiente línea está hablando de la poción de la bruja. Es bueno eso, ¿no es cierto? Si hubiésemos tenido más tiempo, nos habría gustado pasar la noche en Aguas Calientes y visitar Machu Picchu antes de las 10 de la mañana, que es cuando llega la multitud de turistas desde Cuzco. |