 | El aeropuerto del Calafate era un desastre. Era tan grande como el lobby de un hotel, pero repleto de gente, y todo el equipaje llegaba al mismo lugar y al mismo tiempo. Un empleado verificaba el recibo para evitar robos. El quiere decir que la paz y la brutalidad están muy conectadas. Por un lado está hablando de lo limpio, y en la siguiente línea está hablando de la poción de la bruja. Es bueno eso, ¿no es cierto? Éste es uno de nuestros mayores problemas en Guatemala en este momento: los jóvenes y los pobres consumen drogas y toman alcohol porque están deprimidos y aburridos. La capital se ha vuelto muy peligrosa. |