 | Las mujeres remaron hacia nosotros y trataron de vendernos comida y souvenirs. No nos interesaban, y ella trató de cerrarnos el paso para evitar que volviéramos al barco. Así que nadamos por debajo de ella. Arribamos a Kowloon, donde comenzamos a buscar el lugar donde nos íbamos a quedar esa noche. Era difícil encontrar la dirección del lugar así que tomamos un taxi. Finalmente llegamos al YMCA, que nos costó cerca de 220 dólares. Comencé a hablar Inglés porque tenía un novio de Estados Unidos. Nunca aprendí Inglés especialmente, Sólo escuchaba y repetía lo que el me decía. Ahora hablo bien Inglés, pero necesito aprender las reglas gramaticales. |