 | Las mujeres remaron hacia nosotros y trataron de vendernos comida y souvenirs. No nos interesaban, y ella trató de cerrarnos el paso para evitar que volviéramos al barco. Así que nadamos por debajo de ella. A la tarde subimos hasta el Pico de Victoria y caminamos por los senderos que había alrededor del punto principal. La vista a la tarde era espectacular y después del atardecer, con todas las luces encendidas, era impresionante. Hay un pequeño problema: No puedo ir a Málaga a hacer mi curso porque ya está completo, tengo que ir a Barca, en vez, lo que significa que no puedo ir ni siquiera allí porque es muy lejos y el avión aterriza por la tarde. |