 | Ya que Joseph está convencido del próximo éxito, el sugiere que dejemos la máquina en Canadá por otros dos meses (¡sin costo, por supuesto!). Creo que aprendieron muchísimo a través de su proyecto. Fuimos a visitar los distintos mercados, comenzando por el mercado de pulseras de Kowloon. Lili compró algunas piedras allí. Por la tarde visitamos el distrito financiero, al que sólo se podía llegar en bote. Del otro lado de la cordillera está la región de los lagos y Bariloche. Argentina tiene un ambiente completamente distinto. La gente no es tan tranquila como en Chile, y me hizo acordar a Italia. |