 | Una vez dentro, sin que hubiéramos esperado en la fila, ni pagado la entrada, nuestro amigo nos llevó al balcón VIP. Nuestros amigos no entendían cómo habíamos organizado esto tan rápido, y nosotros tampoco (para ser honestos). Robert quiere contarnos no sólo de la naturaleza y sus secretos, pero también de la habilidad del ser humano de reconocer lo que pasa a nuestro alrededor. Sólo vemos el lado lindo si leemos y no analizamos. Al mediodía seguimos hasta el Altiplano para visitar algunos lagos y volcanes. A 4000 metros sobre el nivel del mar, de pronto empezó a hacer mucho frío y todo nos empezó a dar vueltas. ¿Mal de altura? |