 | Allí uno podía conseguir de todo, desde zapatos hasta joyas, desde comida hasta dispositivos eléctricos, como viejos televisores o ventiladores, Dentro del mercado había un terrible olor, así que no nos quedamos. Robert quiere contarnos no sólo de la naturaleza y sus secretos, pero también de la habilidad del ser humano de reconocer lo que pasa a nuestro alrededor. Sólo vemos el lado lindo si leemos y no analizamos. Como mi mujer es agente de viajes, y sabe que en algunos casos la gente no se presenta a su vuelo, decidimos tomar un taxi al aeropuerto de todas formas. Estaba a unos 5 kilómetros de la frontera. |