 | No recuerdo exactamente qué hicimos allí, todo lo que recuerdo es que había una especie de espectáculo que incluía una serpiente y una turista Japonesa aceptó que la serpiente se enroscara alrededor de su cuello. Casi me desmayo. Naturalmente, al igual que todos los demás, los Italianos piensan que ellos son los mejores. Creen que Italia es una gran nación y un gran país, pero estos pensamientos nunca son agresivos o políticos. Nos despertamos a las 5, desayunamos y volvimos al mismo aeropuerto en el que habíamos aterrizado apenas unas horas antes. El vuelo de 1 hora estaba lleno de turistas de todas las edades, casi todos norteamericanos. |